miércoles, 22 de mayo de 2019

Boda de Lady Gabriella Windsor

El sábado 18 de mayo, la capilla de San Jorge del Castillo de Windsor abrió sus puertas para acoger la celebración del enlace matrimonial de Lady Gabriella Windsor y Thomas Kingston.



La novia, hija de los príncipes Michael de Kent, dio el "sí quiero" a su prometido Thomas, financiero de 40 años, protagonizando una boda impecablemente sencilla en el seno de la corte británica.  No olvidemos que su padre, el príncipe Michael tuvo que renunciar a sus derechos sucesorios al contraer matrimonio con la baronesa Marie-Christine de Reibnitz, por profesar ésta la religión católica.

No obstante, la boda ha atraído la atención de todos los medios de comunicación y nos ha brindado la ocasión de ver a una bellísima novia, vestida para una ocasión tan especial por la diseñadora italiana Luisa Beccaria. Debo admitir que las creaciones de Beccaria se encuentran entre mis favoritas, porque siempre reflejan una elegancia y femineidad tan poco comunes en la época actual. Igualmente elegantes lucieron la creadora italiana y su hija Lucilla, vestidas con creaciones propias estampadas en hermosas flores, tan apropiadas para la época primaveral. El vestido de novia estaba elaborado en encaje, compuesto por ocho capas de organza, tules blancos y crêpe de Chine, embellecido con bordados tridimensionales, y coronado todo ello con un velo nupcial de seis metros de longitud.

Luisa Beccaria y su hija Lucilla colocan la cola del vestido de la novia a su llegada al templo.


Diseño realizado por Luisa Beccaria

Luisa Beccaria y su hija Lucilla en Windsor


Luisa Beccaria

Lucilla Bonaccorsi
Capilla de San Jorge


La novia portaba un precioso ramo, muy al estilo inglés, compuesto por rosas en tono marfil denominadas "Ella", del creador británico David Austin, combinadas con rosas "Juliet" en tono albaricoque, muguet y guisantes de olor en tonos blanco y albaricoque. El precioso ramo contenía también ramas de mirto, como es tradicional en todos los ramos de novia de la integrantes de la familia real británica, desde la boda en 1858 de la princesa Victoria, hija de la Reina Victoria.




Lady Gabriella lució la tiara Fringe de su abuela, la princesa Marina de Grecia, que la recibió como regalo de la ciudad de Londres con motivo de su boda con el príncipe George, duque de Kent, en 1934.
Este tipo de tiara aparece en los primeros años del siglo XIX.
Está inspirada en  el Kokochnik, tradicional tocado de las campesinas rusas y adquirió gran difusión en las casas reales europeas

Marina, duquesa de Kent, lució la tiara "Fringe" el día de su boda.

Marie-Christine, madre de la novia, también lució la tiara Fringe 
en la recepción posterior a su boda con el príncipe Michael de Kent.

Detalle del precioso semirecogido que lució la novia.

Entre los invitados se hallaban miembros de la familia real británica, como la princesa Ana, el conde de Wessex, el príncipe Harry, la princesa Beatriz, todos ellos encabezados por la Reina Isabel y su esposo el duque de Edimburgo.

La Reina Isabel saludando al Decano de Windsor.




El conde de Wessex y la princesa Ana

El príncipe Harry, duque de Sussex


La princesa Beatriz acompañada de su novio Eduardo Mapelli Mozzi



Los duques de Gloucester

Lady Amelia Windsor, nieta de los duques de Kent.


Aunque los grandes ausentes fueron los duques de Cambridge, el clan Middleton, familia de la duquesa, acudió al completo.

La princesa Michael de Kent, madre la novia, junto a su hijo Lord Frederick.

Invitadas a la boda departiendo antes de la ceremonia.

Entre todos los asistentes, destacaron estas dos invitadas que con sus faldas largas y encantadores sombreritos supieron aportar una nota original a la celebración.




Los novios ya convertidos en marido y mujer.

El nuevo matrimonio interactuando con sus damitas a la salida de la capilla.

Una mirada de cariño y complicidad entre la novia y su sobrina Maud.






Finalizada la ceremonia, los invitados se dirigieron a Frogmore House, 
gran casa de campo inglesa donde tuvo lugar el ágape nupcial.

Lady Gabriella atendiendo con afecto a la Reina Isabel.



Los novios procedieron a cortar la tradicional tarta nupcial, elaborada por Fiona Cairns y compuesta por pastel Victoria, frutas y limoncello.

Los príncipes de Kent, padres de la novia, posando junto a Luisa Beccaria.
La creadora italiana es gran amiga de ambos y se ha mostrado muy orgullosa y agradecida de ser la escogida para elaborar el vestido de la novia, siendo la primera vez que una firma italiana diseña el vestido de novia de un miembro de la familia real británica.

Foto oficial de la pareja con sus familiares en la Drawing Room de Frogmore House.

Las fotografías oficiales de la boda han sido realizadas por Hugo Burnand.


Sin duda, la celebración de su boda ha sido un acontecimiento marcado por un ambiente sencillo y familiar, tal como muestran todas las instantáneas ofrecidas.
En ésta podemos ver a los novios acompañados de sus pajes y damas, en medio de la campiña inglesa, como un bello recuerdo de un día inolvidable para ambos y sus familias.


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viernes, 17 de mayo de 2019

Compromiso matrimonial del Príncipe Napoleón

Tras una prolongada ausencia, motivada por el desencanto que me produce la realidad terrenal, abandono durante unos instantes mi retiro espiritual para anunciar a todos los fieles seguidores de mi palaciego blog que suenan campanas de boda. Y no se trata de una boda cualquiera sino de una boda principesca que tendrá lugar en el maravilloso marco de la Catedral de San Luis de los Inválidos el próximo 19 de octubre.

Los protagonistas de tan remarcable acontecimiento serán el príncipe Juan Cristóbal Napoléon, descendiente del emperador Napoleón Bonaparte, y la condesa Olympia de Arco-Zinneberg, bisnieta del Beato emperador Carlos I de Austria. La pareja se conoció siendo adolescentes, en la celebración del dieciocho cumpleaños de su pariente el príncipe Félix de Luxemburgo, en el año 2002. Tras muchos años de relación, el príncipe francés formuló su petición matrimonial a su encantadora novia el pasado mes de enero, cuando ambos se encontraban en Prangins, en la residencia suiza de la princesa Alix Napoleón, abuela del novio. Cuando paseaban junto al lago Lemán y los copos de nieve caían sobre sus aguas, el príncipe pidió a la condesa que se convirtiera en su esposa, ofreciéndole un magnífico regalo.



El apuesto príncipe regaló a su prometida un impresionante anillo de diamantes del que mucho se ha hablado. Según varios medios de información, su valor rondaría el millón de euros, pues según se afirmaba, el diamante principal de la sortija habría formado parte de una tiara que perteneció a la emperatriz Eugenia de Montijo. Según el experto Vincent Meylan , el diamante central sería de unos 12 ó 13 quilates (y no 40 quilates como se había afirmado) y su valor sería cuantioso pero inferior a la cifra exorbitante del millón de euros. Está realizado con seis abejas de diamante, símbolo de la casa imperial, que le hace parecer más grande. Hace pocos meses, el fabuloso anillo fue noticia al ser objeto de robo en la ciudad de París, y afortunadamente recuperado por la policía en corto espacio de tiempo.



Imágenes de la pareja abandonando Los Inválidos tras asistir hace unos días a la misa anual en memoria del emperador Napoleón y de los soldados franceses que dieron su vida por la patria.

El príncipe Juan Cristóbal Alberico Fernando Napoleón Bonaparte, de 32 años, es hijo del príncipe Carlos María Bonaparte y de su primera esposa Beatriz de Borbón-Dos Sicilias. Realizó estudios de comercio en París y en la universidad de Harvard. Actualmente trabaja en un banco de inversiones en Londres. Fue designado por su abuelo, el príncipe Louis Napoleón, como pretendiente bonapartista al trono francés, como tataranieto de Jérôme Bonaparte, rey de Westfalia y hermano del emperador Napoléon. Por vía materna, desciende del rey Luis XIV de Francia y, por tanto, está emparentado con la familia real española. 

La condesa Olympia Elena María de Arco-Zinneberg, de 31 años, es hija del conde Riprando de Arco-Zinneberg y de la archiduquesa María Beatriz de Austria-Este. Como ya he mencionado, es bisnieta del Beato Emperador Carlos I de Austria por línea materna, mientras que sus raíces por vía paterna se sitúan en Baviera. Realizó estudios de Ciencias Políticas en la universidad de Yale. Paralelamente, la condesa siente un gran interés por la fotografía y la historia del arte. Esta pasión le ha llevado a crear, junto a su padre, una gran colección de fotografías históricas, ocupándose tanto de su búsqueda como de su préstamo para diversas exposiciones. La pareja proyecta residir en Londres tras su enlace matrimonial.

La condesa Olympia destaca en su prometido su entusiasmo, su optimismo y su buen humor, así como su inteligencia, determinación y carisma. Por su parte, el príncipe dice apreciar la energía y la alegría de vivir de su novia, junto a su belleza, creatividad y generosidad.

Este compromiso matrimonial resulta llamativo si tenemos en cuenta que hace más de doscientos años el emperador Napoléon contrajo matrimonio con la archiduquesa María Luisa de Austria, tía abuela en seis generaciones de la condesa Olympia. Si bien aquel enlace se celebró por un interés estratégico, buscando una alianza contra Gran Bretaña y Rusia, la boda que se celebrará en unos meses es fruto del amor sincero entre dos jóvenes de la realeza europea. En una entrevista concedida al periódico francés Le Figaro, el príncipe Juan Cristóbal, refiriéndose a este paralelismo declaraba: "Miré a Olympia a los ojos, y no a su árbol genealógico. Después, sonreímos ante esta coincidencia histórica".

El emperador Napoleón con la Archiduquesa María Luisa de Austria y su hijo, el Rey de Roma, Napoleón II.



Comienza pues la cuenta atrás para el 19 de octubre. Preparen sus mejores galas y reserven pasaje con destino a París, la ciudad de la luz y del amor, para acompañar a la pareja en la que, sin duda, será la boda del año. Mientras tanto, continuemos a resguardo del entorno gris y hostil...À bientôt!